Para obtener un kilo de aceite esencial de rosa hacen falta unas tres toneladas de pétalos, cosechados a mano al amanecer. Por eso es uno de los aceites esenciales más caros del mundo.
Según la tradición
La rosa es la flor del afecto y del consuelo, y su perfume acompaña regalos, despedidas y celebraciones desde hace siglos. El agua de rosas se usa para refrescar la piel y, en compresas, para aliviar los ojos cansados. En Medio Oriente y en la India perfuma dulces, cremas y jarabes. Los pétalos secos se guardan en saquitos entre la ropa y se suman al agua del baño.
De la flor al frasco
Un aceite esencial es una mezcla de moléculas volátiles, livianas, que la planta produce y guarda en sus tejidos. En la rosa están en los pétalos. “Esencial” viene de esencia, el perfume; no quiere decir “imprescindible”.
La especie que da casi todo el aceite del mercado es la rosa de Damasco, Rosa damascena. Sus grandes zonas productoras son el Valle de las Rosas, cerca de Kazanlak, en Bulgaria, y la región de Isparta, en Turquía. Las flores se cosechan a mano al amanecer y se destilan el mismo día. El rendimiento es mínimo: alrededor de una parte de aceite cada tres mil de pétalos.
Hay dos caminos. En la destilación por arrastre de vapor, el vapor atraviesa los pétalos, se lleva las moléculas aromáticas y, al enfriarse, el aceite se separa del agua. El resultado es el otto de rosa; el agua que queda es el agua de rosas.
En la extracción con solvente se obtiene primero una pasta cerosa, el concreto, que después se lava con alcohol: el resultado es el absoluto, más oscuro y más rico en 2-feniletanol, muy usado en perfumería.
La molécula estrella
El 2-feniletanol es el olor “a rosa” de los pétalos frescos. Se disuelve en agua, así que en la destilación buena parte se queda en el agua de rosas y no en el aceite. En el aceite búlgaro mandan el citronelol (entre 24 y 35 %), el geraniol (13 a 22 %) y el nerol (5 a 12 %). Lleva además una fracción cerosa y sin olor, el estearopteno, que hace que el otto se solidifique con el frío.
Qué se estudió
Los estudios sobre el aceite de rosa son, en su mayoría, pequeños: miden cómo influye oler rosa en la sensación de calma o de bienestar. Los resultados son alentadores pero todavía limitados. Lo mejor establecido es su química, que explica por qué una rosa huele como huele.
Seguridad
El aceite esencial no se aplica puro sobre la piel: siempre diluido en un aceite vegetal. No se ingiere. En el embarazo y con chicos pequeños, consultar antes de usarlo. Los gatos son especialmente sensibles a los aceites esenciales: cuidado con los difusores. Para cocinar, solo agua de rosas apta para uso alimentario.
En el jardín
Las rosas del jardín son híbridos, elegidas por el color; el aceite comercial sale casi siempre de la rosa de Damasco. Pero muchas de las moléculas son las mismas. La prueba es fácil: oler una rosa a primera hora, antes del calor, cuando el perfume está más entero.