Nº 01 · Noviembre 2026
Angélica THAYS
Octubre 2026

Las Barrancas de Belgrano: un parque sobre la orilla del río

Thays no aplanó la barranca: la convirtió en el paseo. Cómo diseñó en 1892 uno de los rincones más queridos de Buenos Aires.

POR Redacción Thays
Las Barrancas de Belgrano: un parque sobre la orilla del río
«La Terraza» de las Barrancas de Belgrano, en una postal de hacia 1906. R. & J. Barbieri editores. Dominio público (Wikimedia Commons).

Antes de ser una plaza, las Barrancas de Belgrano fueron una orilla. Ese desnivel que hoy bajan los chicos corriendo y los vecinos con el perro es el borde de una antigua terraza del río: hasta principios del siglo XIX, cuando el Río de la Plata crecía, el agua llegaba a los bañados que se abrían al pie de la barranca. Charles Thays no borró esa pendiente. La convirtió en el paseo.

De quinta a paseo público

El terreno había sido parte de la quinta de Valentín Alsina. En 1862 llegó el Ferrocarril del Norte: las vías se tendieron sobre el viejo Camino del Bajo y se abrió la estación Valentín Alsina, la que hoy conocemos como Belgrano C. El terraplén del tren pasó a contener el agua, y el bajo dejó de inundarse.

En 1871 los vecinos del pueblo de Belgrano —que todavía no era parte de la ciudad— le compraron a la Municipalidad las manzanas que habían sido el parque de la quinta, con una idea clara: que fueran un paseo para todos.

Cómo lo hizo Thays

El encargo le llegó en 1892, cuando hacía apenas un año que dirigía los Parques y Paseos de Buenos Aires. Lo que hizo se puede leer todavía en el lugar:

  • Usó la barranca en vez de aplanarla. Arriba armó una terraza con balaustrada y faroles, un mirador sobre el bajo y las vías. La pendiente quedó como parque, atravesada por senderos.
  • Senderos de ladrillo. Los caminos se hicieron con ladrillos y adoquines de la época. Cuando la Ciudad los restauró, en 2015 y 2016, mandó fabricar ladrillos réplica para respetar el dibujo original.
  • Un arbolado enorme y mezclado. Hoy las Barrancas tienen árboles de 67 especies: robles, tilos y plátanos europeos conviven con palmeras, magnolias, paraísos y nativos como el ceibo y el ombú. Es la mezcla que Thays usó en toda la ciudad: el oficio del jardín francés, con plantas de esta tierra.
Grupo de personas bajo el ombú de la Barranca de Belgrano en 1905
«En la Barranca de Belgrano. Bajo el Ombú». Revista PBT, 21 de enero de 1905. Dominio público (Wikimedia Commons).

Lo que se sumó después

La glorieta. En 1910, el año del Centenario, se levantó la glorieta que hoy lleva el nombre de Antonio Malvagni, el director que ese año impulsó la Banda Municipal de Buenos Aires. Se pensó como escenario para conciertos al aire libre: base de material, estructura de hierro fundido, columnas de capitel corintio y techo en forma de pagoda. Su piso original era de tablas de madera.

Postal de la Barranca y la Estación Belgrano con la glorieta, 1913
«La Barranca y Estación Belgrano», postal de 1913 con la glorieta recién construida. Dominio público (Wikimedia Commons).

La pequeña Estatua de la Libertad. En las Barrancas hay una réplica de unos tres metros de la Estatua de la Libertad, obra del mismo escultor de la original, Frédéric Auguste Bartholdi. Es de hierro fundido pintado color bronce. Cuándo se inauguró es motivo de discusión: las fuentes hablan de 1875 o de 1886.

Réplica de la Estatua de la Libertad en las Barrancas de Belgrano
La réplica de la Estatua de la Libertad. Foto: Gmerchan, CC BY-SA 4.0 (Wikimedia Commons).

Con los años llegaron también la Fuente de los Delfines, la fuente de la Dama del Cántaro, un busto de Manuel Belgrano y el mástil.

Las Barrancas hoy

La zona fue declarada Área de Protección Histórica. En la última restauración, la Ciudad buscó volver al plano original de Thays: reconstruyó los senderos, restauró la glorieta, las fuentes y la estatua, y revisó cada árbol para reemplazar los secos y completar las alineaciones. Los ladrillos originales que se sacaron quedaron en exhibición frente a la glorieta.

La glorieta de las Barrancas de Belgrano
La glorieta, hoy. Foto: Roberto Fiadone, CC BY-SA 3.0 (Wikimedia Commons).
Para ir y mirar. Las Barrancas ocupan tres manzanas junto a la estación Belgrano C del tren Mitre, y el Barrio Chino está a pocos metros. Buscá cuatro cosas: la terraza con su balaustrada, el ombú, la glorieta y la pequeña estatua. Y mirá los senderos: sus ladrillos copian a los que se pusieron hace más de un siglo.

Fuentes: Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, «Las Barrancas de Belgrano recuperan su aspecto original» y Archivo Histórico; artículo «Barrancas de Belgrano» (Wikipedia en español); Canal 26 sobre la glorieta Antonio Malvagni. Fotos de Wikimedia Commons según sus licencias.

NOTA PUBLICADA ENOctubre 2026Ver todas las notas →
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